Para tomar un usado en permuta sin comerte un clavo, hacé siempre el mismo recorrido de 10 minutos: papeles, carrocería, motor en frío, cubiertas, interior, tablero y una vuelta corta. Si algo no cierra, no lo descartes de entrada: lo cotizás con ese problema adentro o pedís que lo mire un mecánico de confianza antes de cerrar.
Por qué conviene tener un orden fijo
En una permuta el cliente está apurado y vos también. Si improvisás, te olvidás algo, y lo que no revisás hoy lo pagás mañana cuando el auto vuelve a tu agencia con un problema. Un recorrido repetido, siempre igual, te lleva a detectar lo importante y te deja cotizar con argumentos concretos, no con una sensación.
El recorrido, paso a paso
1. Papeles primero (1 minuto)
Antes de tocar el auto, mirá la documentación: que el titular coincida con quien te lo trae, que los datos de la cédula coincidan con el auto (número de chasis y de motor) y que no haya nada raro en el historial. Qué trámites, informes y verificaciones corresponden, y cuánto cuestan, varía por provincia y cambia seguido: consultalo con tu gestor.
2. Carrocería con luz natural (2 minutos)
Caminá alrededor del auto y mirá los paneles de costado, a contraluz. Buscá diferencias de tono entre puertas y guardabarros, rayones repintados, luces entre paneles que no son parejas y gomas de burletes con pintura encima. Son señales generales de que hubo algún golpe y reparación; si te quedan dudas, que lo mire alguien que sepa.
3. Motor en frío (2 minutos)
Pedí que no lo prendan antes de que llegues: el arranque en frío cuenta mucho más que el motor ya caliente. Escuchá si arranca parejo, mirá el humo del escape y abrí el capó buscando manchas húmedas, pérdidas o piezas muy sucias de aceite. Revisá el nivel y el aspecto del aceite y del líquido refrigerante. Para interpretar lo que ves, no te hagas el diagnosticador: anotá lo que viste y consultalo con tu mecánico.
4. Cubiertas (1 minuto)
Mirá las cuatro y la de auxilio. Si el desgaste es parejo, bien. Si una cubierta está gastada de un solo lado, o muy distinta de las otras, puede ser una señal de alineación o suspensión que conviene revisar. Cambiar un juego completo es un gasto real: tenelo en cuenta en la cotización.
5. Interior (1 minuto)
Un volante, una palanca y unos pedales muy gastados en un auto con poco kilometraje tienen que llamarte la atención. Olfateá el habitáculo: el olor a humedad puede indicar filtraciones. Probá los vidrios, el aire, las luces, la radio y los cinturones.
6. Tablero (1 minuto)
Con el auto en contacto, todos los testigos tienen que encenderse y apagarse al arrancar. Si alguno queda prendido, o directamente no se enciende nunca (lo taparon), anotalo y que lo revise un mecánico.
7. Una vuelta corta (2 minutos)
Manejalo vos aunque sea una cuadra: que la dirección no tire para un costado, que los frenos frenen derecho, que la caja y el embrague entren sin tirones y que no haya ruidos nuevos al doblar o pasar un lomo de burro. Es una prueba rápida, no reemplaza una revisión completa.
Qué hacer con lo que encontraste
| Lo que viste | Qué conviene hacer |
|---|---|
| Todo en orden | Cotizá con confianza y cerrá. |
| Detalles menores (lavado, un rayón, una luz) | Descontalo de la oferta y listo. |
| Una señal que no entendés | Que lo revise un mecánico antes de dar el precio final. |
| Papeles que no coinciden | No avances hasta aclararlo con tu gestor. |
Anotá todo desde el primer día
Lo que encontraste hoy tiene que quedar registrado: cuánto pagaste, qué arreglos necesitó y cuánto te costó prepararlo. Así sabés si la permuta te dejó ganancia de verdad. En cuánto ganás realmente con un auto usado está la cuenta completa, y si después lo vas a fotografiar para publicar, mirá cómo sacar fotos que vendan en MercadoLibre.
En resumen
- Hacé siempre el mismo recorrido de 10 minutos y en el mismo orden.
- Papeles primero, y con tu gestor ante cualquier duda de trámites.
- Pedí ver el motor en frío y mirá cubiertas, interior y testigos del tablero.
- No des diagnósticos: lo que no entendés lo revisa un mecánico de confianza.
- Registrá lo que encontraste y lo que gastaste para saber si la permuta te convino.